Etnobotánica.
En Villanueva el cultivo del almendro fue emergente a finales del siglo XX, sin embargo es un árbol muy susceptible a las heladas y las cosechas son inconstantes. En nuestro pueblo lo llamamos “almendrolero”.
Se utiliza como medicinal el aceite y la emulsión acuosa ambos obtenidos del fruto, la almendra. Tradicionalmente el aceite en uso tópico se utiliza como emoliente, cicatrizante y antiinflamatorio.
Además, destaca el valor nutritivo de las semillas en emulsión acuosa «leche de almendras».
La variedad amara se utiliza para la obtención, de la esencia de almendras amargas, utilizada en farmacia en jarabes espasmolíticos, antitusivos y expectorantes.
Partes usadas y función principal:
- Semilla (aceite): tradicionalmente emoliente, laxante suave, calmante y nutritiva, tanto por vía interna como externa
- Corteza: de uso tópico, con propiedades antiinflamatorias leves en emplastos o lavados
Fitocompuestos responsables:
- Aceite de almendra dulce:
- Ácidos grasos insaturados (principalmente oleico y linoleico): efecto emoliente, regenerador de la piel
- Vitamina E (tocoferol): potente antioxidante natural
- Fitoesteroles: acción antiinflamatoria leve
- Mucílagos y compuestos suavizantes: efecto laxante y protector digestivo
- Corteza:
- Taninos y compuestos fenólicos: astringente y levemente antiinflamatorio
- Trazas de amigdalina (glucósido cianogénico), pero en cantidades muy bajas en variedades dulces
Usos destacados (según tabla):
- Estreñimiento → [Aceite (2)]: uso interno como laxante suave, especialmente en niños o personas mayores
- Piel / Heridas → [Aceite (2)]: calmante, hidratante y antiinflamatorio, muy usado en cosmética y afecciones dérmicas leves
Forma tradicional de uso:
- Aceite de almendra dulce:
- Vía interna: 1 cucharadita en ayunas (uso tradicional ocasional, hoy en desuso)
- Vía externa: aplicado directamente sobre la piel seca, con eccemas o irritaciones
- Corteza: decocción para uso externo en afecciones inflamatorias cutáneas leves