Saúco (Sambucus nigra)

 

Etnobotánica.

  1. a) Flor

Tradicionalmente se atribuye una acción diurética, diaforética, demulcente, venotónica, antirreumática y galactógena.

El extracto metanólico de las flores de saúco (30 μg/mL) inhibe la producción de las citocinas proinflamatorias interleucina 1-α, interleucina 1-β y TNF-α en monocitos humanos. El extracto etanólico al 80% produce un efecto antiinflamatorio moderado en el edema plantar inducido por carragenina en rata. La infusión de flor (20 mg/kg) presenta efecto diurético en ratas.

 

  1. b) Fruto

Tradicionalmente se emplea como diaforético y como laxante suave.

Se han descrito los siguientes efectos: inmunoestimulante, antiviral (inhibe la replicación de los virus de la gripe A y B, así como su unión a las células), antiinflamatorio, antioxidante y antibacteriano (Helicobacter pylori y Staphylococcus aureus resistente a la meticilina).

 

Parte(s) usada(s) y función principal:
Las flores del saúco se utilizan tradicionalmente como diaforéticas, es decir, para inducir la sudoración, especialmente en casos de fiebre o resfriado común. Los frutos maduros y cocidos presentan efectos laxantes suaves, además de destacarse por su actividad antioxidante. Se les atribuyen beneficios inmunoprotectores cuando son correctamente preparados.

Fitoquímicos que le confieren las propiedades:
Las flores contienen flavonoides como rutina y quercetina, con actividad antioxidante y antiviral, así como ácidos fenólicos (cafeico, ferúlico) que refuerzan las mucosas respiratorias. Presentan trazas de aceite esencial con efecto antiséptico leve, además de mucílagos y sustancias diaforéticas.
Los frutos contienen antocianinas (como cianidina-3-glucósido), que confieren una potente acción antioxidante y protectora vascular. También se hallan ácidos orgánicos como el málico y cítrico, vitaminas (C, A, B6) con función inmunitaria y fibra soluble con efecto laxante. Los frutos crudos o inmaduros deben evitarse, ya que pueden contener glucósidos cianogénicos, por lo que deben cocinarse antes de su consumo.

Parte(s) usada(s) y función principal:
Las flores del saúco se utilizan tradicionalmente como diaforéticas, es decir, para inducir la sudoración, especialmente en casos de fiebre o resfriado común. Los frutos maduros y cocidos presentan efectos laxantes suaves, además de destacarse por su actividad antioxidante. Se les atribuyen beneficios inmunoprotectores cuando son correctamente preparados.

Fitoquímicos que le confieren las propiedades:
Las flores contienen flavonoides como rutina y quercetina, con actividad antioxidante y antiviral, así como ácidos fenólicos (cafeico, ferúlico) que refuerzan las mucosas respiratorias. Presentan trazas de aceite esencial con efecto antiséptico leve, además de mucílagos y sustancias diaforéticas.
Los frutos contienen antocianinas (como cianidina-3-glucósido), que confieren una potente acción antioxidante y protectora vascular. También se hallan ácidos orgánicos como el málico y cítrico, vitaminas (C, A, B6) con función inmunitaria y fibra soluble con efecto laxante. Los frutos crudos o inmaduros deben evitarse, ya que pueden contener glucósidos cianogénicos, por lo que deben cocinarse antes de su consumo.

Usos tradicionales:
Las flores se emplean en infusión contra el resfriado, para bajar la fiebre y aliviar la tos. También se usan para gargarismos en afecciones de garganta. Los frutos cocidos se utilizan como laxantes suaves y para reforzar el sistema inmunitario, sobre todo en los meses fríos. La combinación de vitamina C, antocianinas y flavonoides ha sido valorada como inmunomoduladora.

Forma de uso tradicional:
Se prepara una infusión de flores secas con 2 a 4 gramos por taza de agua caliente, tomada dos o tres veces al día. El jarabe de flores o de frutos es una forma común en Europa Central. La decocción del fruto maduro consiste en hervir los frutos durante 10 minutos, colarlos y beber el líquido tibio. También se elaboran extractos o tinturas glicólicas con fines medicinales o preventivos.